Seguramente muchas ya imagináis que esta reflexión no trata sobre la postura perfecta para la portada del Yoga Journal. (Y que conste que muchas portadas del Yoga Journal son estéticamente bellísimas, pero la reflexión de hoy no trata de eso).

Quiero hablar de esa belleza interior a la que la práctica de yoga nos da acceso.  Ese espacio donde no hay juicios, no hay miedos, no hay fobias. La respiración fluye, todo parece colocarse en armonía y uno se llena de amor. Ese amor convierte la postura en bella y hace trascender la belleza hacia el exterior… ¡Con posibilidades de convertirse en la mejor portada del Yoga Journal!

En la vida la belleza la podemos encontrar en casi todo, en gran parte depende de nuestra mirada.