Desequilibrio es la falta de equilibrio pero no necesariamente de armonía.

En el yoga, cuando trabajamos con la alineación, muchas veces nos centramos en “arreglar” desequilibrios. Tratamos de seguir unas normas de alineación, a veces incluso con cierta rigidez.

Hay eventos en nuestras vidas que dejan su marca (que también puede ser física) y esa marca puede crear un desequilibrio. Un desequilibrio con el cual tendremos que vivir en adelante y seguir creando armonía. Cuando consigamos tenerlo integrado dejará de ser un desequilibrio. Si tengo, por ejemplo, una lesión en la pierna o en la cadera, a lo mejor no puedo hacer Tadasana con las piernas en línea o paralelas. Pero puede que esté más equilibrada con un pie ligeramente adelantado.

En el desequilibrio puede haber armonía. Igual que existe la armonía en la música con disonancia.

En el yoga las instrucciones son guías importantes que nos orientan pero la escucha interna, y el hecho de conocerse, son esenciales para encontrar armonía en el yoga.

En la vida también ocurren desequilibrios que nos obligan a reencontrar el equilibrio y la armonía. Pero a veces no hace falta eliminar los desequilibrios. Es suficiente con aceptarlos e integrarlos en nuestra vida. Sin resistencia.