El mes de noviembre es un mes especial para mí. ¡Cumplo años! (51). No todos los años es de grandes festejos pero no voy a negar que me gusta recibir felicitaciones (y también regalos. Ups… ¿a lo mejor eso no está del todo bien decirlo?) Pero lo que más me gusta es volver a hablar con amigas y amigos que no veo habitualmente, ya que muchos viven lejos.

Es un mes donde suelo tener emociones mezcladas. Por una lado, puede que esté más melancólica; echo de menos a mi familia que también vive desperdigada por el mundo, los días son más grises, hay menos luz, los árboles cambian de color, las hojas se caen y los días se hacen cada vez más cortos.

Pero también es un periodo donde doy vida a nuevos proyectos. O los proyectos ya en marcha toman otro rumbo. En fin evolucionan, y eso la verdad que me resulta muy estimulante.

¡Ahora mismo estoy escribiendo mi primer libro que saldrá a la luz en el 2021! Y estos días más cortos me permiten sumergirme en esa soledad imprescindible para encontrar mi propia voz. Ya os iré contando…

¿Qué proyectos (nuevos o no) tienes tú entre mano? ¡Es momento de darles una oportunidad!

¡Feliz noviembre!

Con mi padre este verano.